Casa Slow
disfrute del momento
En Casa Slow, una comida es mucho más que un simple momento para comer: es una pausa, un respiro. Fiel al espíritu Slow Village, la mesa se convierte en un espacio donde se ralentiza el ritmo, se intercambian ideas y se saborea de verdad. Aquí no hay prisas: nos sentamos, compartimos y disfrutamos.
🌱 Una cocina vinculada a su territorio
En el corazón de nuestros destinos, Casa Slow da protagonismo a los productos de temporada, seleccionados por su frescura y sencillez. La cocina rinde homenaje a la tierra y a los sabores locales, en un ambiente acogedor.
Tanto en la terraza como en el interior, el ambiente es agradable y acogedor. Todo está pensado para que te sientas bien, arropado y libre para disfrutar plenamente del momento.
Un equipo presente y atento
La Casa Slow también cuenta con un equipo atento, desde el desayuno hasta la cena. ¿Tiene algún deseo especial? ¿Necesita algún consejo? Pase por recepción o por el restaurante: estaremos encantados de atenderle y compartir con usted nuestras inspiraciones del día.
¿Adónde irá después?